• En 2020, la Compañía ha superado dos de los seis objetivos de sostenibilidad dos años antes de lo previsto: reducir la cantidad de residuos que van a vertederos y mejorar la eficiencia en el uso del agua en sus fábricas.
  • El aislamiento para edificios de ROCKWOOL vendido en 2020 supondrá un ahorro de 100 veces sobre el carbono emitido y la energía consumida durante su producción.

Mientras los gobiernos y sociedades continúan luchando contra la pandemia de COVID-19, la ecología adquiere una relevancia aún mayor en la recuperación económica. El Informe de Sostenibilidad 2020 del Grupo ROCKWOOL muestra de forma detallada cómo los productos de la compañía contribuyen en la carrera por proteger el medio ambiente, incluyendo tanto las actualizaciones y mejoras operativas como los progresos en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

La organización S&P Global Trucost, encargada de analizar y guiar a las empresas hacia un sistema sostenible, ha evaluado a más de 15.000 compañías de todo el mundo y ha concluido que ROCKWOOL es una de las 10 primeras empresas por lo que respecta al impacto positivo de sus productos.

Jens Birgersson, CEO de ROCKWOOL, se ha mostrado satisfecho con un reconocimiento de este calibre. Nos sentimos orgullosos de que S&P Global Trucost haya vuelto a clasificar todos nuestros productos como ODS positivos. La sostenibilidad es uno de los motores de nuestro negocio y nuestro enfoque está basado en hechos constatables que nos permitan documentar cómo maximizar el impacto de nuestros productos y minimizamos el impacto de nuestras operaciones”.

La energía más limpia, la que no se consume

En 2020, la compañía alcanzó dos de sus seis objetivos intermedios de sostenibilidaddos años antes de lo previsto. Durante 2020, hemos continuado reforzando la circularidad de nuestra empresa alcanzando o incluso superando dos de nuestros seis objetivos de sostenibilidad dos años antes de lo previsto, y avanzando bastante en otros dos objetivos más” añade Birgersson.

Estos consisten en reducir en un 40% la cantidad de residuos que van a vertederos -ROCKWOOL ha llegado incluso al 50%- y mejorar en un 10% la eficiencia en el uso del agua en sus fábricas. Además, a lo largo de toda su vida útil, el aislamiento para edificios de ROCKWOOL vendido en 2020 supondrá un ahorro de 100 veces sobre el carbono emitido y la energía consumida durante su producción.

“Ahorrar energía es el punto clave junto al uso de energías renovables es la manera más rentable de descarbonizar la sociedad. Esta es la razón por la cual continuamos diciendo que el mejor enfoque es el de ‘consumir menos y pensar en verde para el resto”, explica Birgersson.

Aún con todo, a finales del propio 2020 anunciaron sus nuevos objetivos para 2034 tras ser verificados por la Iniciativa de Objetivos basados en la Ciencia (SBTi) en donde buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus fábricas un 38% y un 20% aquellos que no procedan de la industria respecto a las cifras de 2019.

En ese sentido, y con el fin de poner mayor énfasis en el impacto medioambiental positivo de la empresa, ROCKWOOL calcula que el 95% de los ingresos procedentes del negocio del aislamiento se englobarían en la categoría de mitigación del cambio climático según la UE, contribuyendo así al desarrollo sostenible en Europa.

A pesar de los retos a los que todavía se enfrenta la comunidad mundial, nos sentimos optimistas respecto al futuro. Las soluciones a muchos de los retos a los que se enfrenta el mundo existen ya, especialmente en cuanto a la construcción. En ROCKWOOL deseamos continuar con nuestro papel a la hora de crear comunidades más resilientes, saludables y seguras, así como una economía más circular”concluye Birgersson.